Nació como una promesa de modernización empresarial, pero catorce años después, el partido arrastra el estigma del «eterno segundón», pactos bajo la mesa y una investigación que amenaza su existencia.

El partido Compromiso, Renovación y Orden (CREO) atraviesa una crisis de identidad que cuestiona sus verdaderos objetivos como plataforma política.

Fundado entre 2010 y 2011 por líderes disidentes de la Gran Alianza Nacional (GANA) y un influyente grupo de empresarios —encabezados por figuras como Rodolfo Neutze, el partido se presentó ante los guatemaltecos como una alternativa fresca, técnica y de derecha moderada.

Sin embargo, a casi década y media de su creación, su trayectoria se resume en una paradoja: una evidente frustración en las urnas presidenciales y municipales, contrastada con una alta rentabilidad para sus dirigentes, quienes han convertido las pocas curules del partido en una cotizada «mina de oro» de negociación política.

«Juega como nunca, pero pierde como siempre».

Julio Vásquez

¿Oposición o aliados pasivos del sistema?

La crítica más severa que pesa sobre CREO es su rol en el Organismo Legislativo. En diversas legislaturas, sus diputados han sido señalados por alinearse en votaciones clave con los bloques oficialistas de los gobiernos de turno. Desde la aprobación de presupuestos generales de la nación hasta la elección de magistrados de justicia, sus detractores los acusan de formar parte pasiva del sistema político tradicional.

El ejemplo más reciente y polémico ocurrió en el Congreso de la República durante el proceso de elección de cortes.

El diputado de CREO, José Pablo Mendoza Franco, emitió su voto a favor de la reelección del magistrado Roberto Molina Barreto para la Corte de Constitucionalidad (CC), un actor judicial fuertemente cuestionado por distintos sectores debido a resoluciones señaladas de favorecer la impunidad.

Bajo la sombra de la cancelación: El uso de fondos públicos

El desafío más crítico para la supervivencia del partido no está en las urnas, sino en los tribunales. CREO enfrenta un proceso de investigación que podría culminar en su cancelación legal.

Con una investigación penal en desarrollo y el desgaste de sus figuras tradicionales, el dilema de CREO radica en reinventarse para ser una verdadera opción de poder o continuar operando como una franquicia minoritaria que vive del intercambio de favores políticos en el Congreso.

Información de Julio Vásquez
– Periodista de El Heraldo Guate.

Información para El Heraldo Guate