La crisis hospitalaria toca fondo. Apenas han pasado cuatro meses del año y los hospitales públicos de Guatemala ya consumieron la mitad de su presupuesto anual para medicamentos. De los Q556 millones asignados, el saldo disponible es alarmante.
El caso más crítico es Santa Bárbara, Izabal: ya utilizó el 99.6% de su presupuesto. Totonicapán también gastó casi todo, al igual que Barillas y Tecpán.
Mientras hospitales como el Roosevelt y el San Juan de Dios resisten gracias a presupuestos más grandes, los hospitales regionales y distritales están asfixiados. Muchos denuncian que están trabajando con el mismo presupuesto del 2025, ignorando el aumento de pacientes y el costo de las medicinas.
Directores de hospitales piden más fondos para no cerrar farmacias.