Guatemala, 23 de septiembre del 2026
La práctica ilegal de ocultar las matrículas de los vehículos dejó de ser un hábito exclusivo de funcionarios de gobierno y se ha extendido al ámbito de los aspirantes presidenciales.
El pasado fin de semana, la líder de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Sandra Torres, fue captada descendiendo de un automóvil que circulaba con las placas no visibles.
El hecho genera fuertes críticas debido al evidente contraste entre la conducta observada y el discurso de la precandidata, quien contantemente aboga por el combate a la corrupción y la impunidad, dejando expuesta una doble moral entre sus promesas de campaña y el cumplimiento de la ley.
Lo ocurrido con la precandidata de la UNE se suma a una práctica que se ha vuelto recurrente durante semanas entre parlamentarios, altos funcionarios del Ejecutivo, el Judicial y asesores que se desplazan por la Ciudad de Guatemala sin matrículas visibles:
Aunque de manera extraoficial los involucrados justifican esta medida por supuestos motivos de seguridad personal, la acción contraviene de forma directa el marco legal del país.
De acuerdo con los artículos 181 y 184 del Reglamento de la Ley de Tránsito, circular sin placas o llevarlas cubiertas de forma deliberada no es una simple falta de etiqueta política, sino una infracción de tránsito que conlleva la consignación de documentos y sanciones económicas de Q500.00. La falta de fiscalización y sanción sobre estas figuras consolida un entorno de privilegio e impunidad frente a la ciudadanía común.
Redacción El Heraldo Guate
Depto. Periodismo