El presidente de la República, Bernardo Arévalo, causó controversia al iniciar con una risa su respuesta ante los medios sobre la salida no autorizada de un privado de libertad en Zacapa para asistir a un concierto.
Pese a la gravedad del quebrantamiento de controles en las cárceles, el mandatario no anunció destituciones ni cambios en la cúpula del Sistema Penitenciario (SP), restando solemnidad al incidente y descartando que el recluso haya sido extraído mediante un operativo con un convoy armado.
No se informaron acciones concretas, remociones ni reestructuraciones dentro de las autoridades del Sistema Penitenciario.