El volcán de Fuego entró en su fase de mayor explosividad con el registro de flujos piroclásticos, abundante caída de ceniza y el descenso de material por distintas barrancas, una condición crítica de la erupción que podría prolongarse de 24 a 72 horas.
Ante el peligro inminente para las comunidades aledañas, las autoridades activaron evacuaciones preventivas y ordenaron el cierre del ingreso a Alotenango como medida de seguridad. El Insivumeh y Conred mantienen un monitoreo permanente y constante vigilancia sobre la evolución del coloso. Especialistas instan a la población de las zonas de riesgo a atender de inmediato las instrucciones de evacuación y mantenerse informada a través de los boletines oficiales para evitar pérdidas humanas.