Por tercer año consecutivo, el Arsenal ha dominado gran parte de la temporada en la Premier League, pero vuelve a ceder terreno en el momento decisivo, quedando por detrás de sus principales rivales, como el Manchester City.
El equipo de Mikel Arteta aún tiene opciones de pelear por el título; sin embargo, el calendario juega en su contra y cada jornada se vuelve determinante en la lucha por la cima.
La irregularidad en partidos clave ha sido un factor determinante en esta caída, una tendencia que el club busca revertir para no repetir historias recientes. A pesar de ello, la afición mantiene la esperanza en un cierre de temporada que promete ser intenso.